jueves, 22 de septiembre de 2011

Científicos y Dios II





Marconi (1874- 1937), inventor de la telegrafía sin hilos, Premio Nobel 1909:

“Lo declaro con orgullo: soy creyente. Creo en el poder de la oración, y creo, no solo como católico, sino también como científico”






Millikan (1868- 1953), gran físico americano, Premio Nobel 1923:

“Puedo de mi parte aseverar con toda decisión que la negación de la fe carece de toda base científica. A mi juicio jamás se encontrará una verdadera contradicción entre la fe y la ciencia”

 



Eddingtong (1882- 1946) Célebre astrónomo inglés:

“Ninguno de los inventores del ateísmo fue naturalista. Todos ellos fueron filósofos muy mediocres”




Albert Einstein (1879- 1955), fundador de la física contemporánea ( teoría de la relatividad y premio Nobel 1921):

Todo aquel que está seriamente comprometido con el cultivo de la ciencia, llega a convencerse de que en todas las  leyes del universo está manifiesto un espíritu infinitamente superior al hombre, y ante el cual, nosotros con nuestros poderes debemos sentirnos humildes”.

“Hay dos maneras de vivir una vida: La primera es pensar que nada es un milagro. La segunda es pensar que todo es un milagro. De lo que estoy seguro es que Dios existe.”
"La ciencia sin religión es coja, la religión sin ciencia es ciega". 

“Es posible que todo pueda ser descrito científicamente, pero no tendría sentido, es como si describieran a una sinfonía de Beethoven como una variación en las presiones de onda. ¿Cómo describirían la sensación de un beso o el te quiero de un niño?.”






Plank (1858- 1947), fundador de la física cuántica, premio Nobel 1918:


“Nada pues nos lo impide, y el impulso de nuestro conocimiento lo exige…relacionar mutuamente el orden del universo y el Dios de la religión. Dios está para el creyente en el principio de sus discursos, para el físico, en el término de los mismos"





Schrödinger (1887- 1961), creador de la mecánica ondulatoria, premio Nobel 1933:

“ La obra maestra más fina es la hecha por Dios, según los principios de la mecánica cuántica…”




George Lemaitre (1894-1966), físico y sacerdote católico. Resolvió las ecuaciones de Einstein. Es el padre del "Big-Bang" 

«Yo me interesaba por la verdad desde el punto de vista de la salvación y desde el punto de vista de la certeza científica. Me parecía que los dos caminos conducen a la verdad, y decidí seguir ambos. Nada en mi vida profesional, ni en lo que he encontrado en la ciencia y en la religión, me ha inducido jamás a cambiar de opinión».






Howard Hathaway Aiken, padre del Cerebro electrónico.

“ La moderna física me enseña que la naturaleza no es capaz de ordenarse a si misma. El universo supone una enorme masa de orden. Por eso requiere una “Causa Primera” grande, que no está sometida a la segunda ley de la transformación de la energía y que por lo mismo, es Sobrenatural”




Wernher Von Braun (1912- 1977), constructor alemán- americano de los cohetes espaciales:

“ Por encima de todo está la gloria de Dios, que creó el gran universo, que el hombre y la ciencia van escudriñando e investigando día tras día en profunda adoración”





Charles Townes (Compartió el premio Nobel de física 1964 por descubrir los principios del láser):

“ Como religioso, siento la presencia e intervención de un ser Creador que va más allá de mi mismo, pero que siempre está cercano…la inteligencia tuvo algo que ver con la creación de las leyes del universo”





Allan Sandage (1926-2010) Astrónomo profesional, calculó la velocidad con la que se expande el universo y la edad del mismo por la observación de  estrellas distantes:

“ Era casi un ateo prácticamente en la niñez. La ciencia fue la que me llevó a la conclusión de que el mundo es mucho más complejo de lo que podemos explicar. El misterio de la existencia solo puedo explicármelo mediante lo Sobrenatural”






Francis Collins (1950-)  dirigió el proyecto Genoma Humano que en 2003 presentó al mundo la secuencia completa del ADN. Ha identificado el gen de la neoplasia endocrina múltiple y ha realizado búsquedas extensas en la población finlandesa de los genes que producen la sensibilidad a la diabetes. Ha promovido nuevas formas de clonación para estudiar los genes de la fibrosis quística, de la neurofibromatosis y de la enfermedad de Huntington. Es miembro del Instituto de Medicina y la Academia Nacional de Ciencias de EEUU, y ha sido nominado a dirigir el Instituto Nacional de Salud.


"Soy Científico y creyente. No encuentro conflicto entre estas dos visiones del mundo".Como creyente , yo veo el ADN, la molécula de información de todas las cosas vivas, como el lenguaje de Dios y la elegancia y complejidad de nuestros propios cuerpos y del resto de la naturaleza, como una reflexión sobre el plan de Dios". 





Manuel Carreira  es sacerdote jesuita, licenciado en Lenguas Clásicas por la Universidad de Salamanca, licenciado en Filosofía por la Pontificia Universidad de Comillas, licenciado en Teología por la Facultad de Teología de la Universidad de Loyola (Chicago), máster en Física por la Universidad John Carrol (Cleveland), doctor en Física por la Universidad de Washington por su trabajo sobre los rayos cósmicos (dirigido por el Dr. Clyde Cowan, uno de los descubridores del Neutrino, junto con Fred Reines, ganador del Premio Nobel).

Trabajó para la NASA desarrollando un detector de rayos gamma que fuese usado en un satélite artificial y un sistema de control de fibras ópticas para aviones y sondas espaciales.


" No tengo ningún problema siendo un científico y un sacerdote creyente. Doy gracias a Dios por el regalo de la Revelación y la Fe, y le agradezco también la alegría y felicidad que siento cuando estudio sus obras y veo en cada una de ellas un reflejo de su gloria."


He tenido que dejar muchísimos fuera. Como no pretendo hacer un censo de todos los científicos creyentes, me limito a traer una muestra de los que, sin duda, han sido de los más brillantes de la historia de las ciencias.

miércoles, 21 de septiembre de 2011

Mil pedazos



Últimamente me siento roto en mil pedazos. Cada pedazo tira de mí en dirección contraria, de tal modo que me cuesta ser señor de mí mismo.

Estoy disperso, me cuesta concentrarme, me cuesta rezar, tengo mil preocupaciones, se me amontonan los pensamientos, a veces sin orden ni concierto. Todas mis miserias se me muestran como sombras alargadísimas.

En estos días se suceden diversos acontecimientos, algunos alegres, otros mucho menos. Tanto bandazo me tiene un poco mareado. Al menos ya tenemos algo de luz con el tema de mi sobrina. Por fin se van este lunes a Madrid para iniciar el tratamiento.

No sabéis cuánto nos ha mareado la administración para intentar no mandarla a Madrid. El motivo es sencillo. Es lo que más le conviene a la niña para su salvación, pero es lo más caro. Han estado dilatando el proceso, pasando la pelota de un tejado a otro... y en estas mi sobrina ha tenido que ser encamada con corticoides. Se ve que este hecho les ha puesto las pilas y por fin han dado luz verde.

En fin, hoy estoy alegre. Acaban de llamar para darnos esta noticia y quería compartirla con todos vosotros.





sábado, 17 de septiembre de 2011

Científicos y Dios I




Johannes Kepler 1571-1630, uno de los mayores astrónomos:
“Dios es grande, grande es su poder, infinita su sabiduría. Alábenle, cielos y tierra, sol luna y estrellas con su propio lenguaje. ¡Mi Señor y mi Creador! La magnificencia de tus obras quisiera yo anunciarla a los hombres en la medida en que mi limitada inteligencia puede comprenderla “






Copérnico (1473- 1543), fundador de la cosmovisión moderna:
“Quién que vive en intimo contacto con el orden más consumado y la sabiduría divina, no se sentirá estimulado a las aspiraciones más sublimes? ¿Quién no adorará al Arquitecto de todas estas cosas?






Newton (1643- 1727) fundador de la física teórica clásica:
“Lo que sabemos es una gota, lo que ignoramos un inmenso océano. La admirable disposición y armonía del universo, no ha podido sino salir del plan de un Ser omnisciente y omnipotente”







Linneo (1707- 1778) fundador de la botánica sistemática:
“He visto pasar de cerca al Dios eterno, infinito, omnisciente y omnipotente y me he postrado de hinojos en adoración”







Volta (1745- 1827), descubrió las nociones básicas de la electricidad:
Yo confieso la fe santa, apostólica, católica y romana. Doy gracias a Dios que me ha concedido esta fe, en la que tengo el firme propósito de vivir y de morir” 






Ampere (1775- 1836), descubrió la ley fundamental de la corriente eléctrica: 
“!Cuan grande es Dios, y nuestra ciencia una nonada!”





Cauchy (1789- 1857) insigne matemático:
“Soy cristiano, o sea, creo en la divinidad de Cristo, como todos los grandes astrónomos, todos los grandes matemáticos del pasado





Gauss (1777- 1855), uno de los más grandes matemáticos y científicos alemanes:
“Cuando suene nuestra última hora, será grande e inefable nuestro gozo al ver a quien en todo nuestro quehacer solo hemos podido vislumbrar”




Liebig (1803- 1873), célebre químico:
“La grandeza e infinita sabiduría del Creador la reconocerá realmente sólo el que se esfuerce por extraer sus ideas del gran libro que llamamos la naturaleza”





Robert Mayer (1814- 1878), científico naturalista (Ley de la Conservación de la Energía)
“Acabo mi vida con una convicción que brota de lo más hondo de mi corazón: la verdadera ciencia y la verdadera filosofía no pueden ser otra cosa que una propedéutica de la religión cristiana”





Secchi (1803- 1895), célebre astrónomo:
“De contemplar el cielo a Dios hay un trecho corto”





Darwin (1809- 1882), Teoría de la evolución:
“Jamás he negado la existencia de Dios. Pienso que la teoría de la evolución es totalmente compatible con la fe en Dios. El argumento máximo de la existencia de Dios me parece la imposibilidad de demostrar y comprender que el universo inmenso, sublime sobre toda medida, y el hombre hayan sido frutos del azar”




Edison (1847- 1931) , el inventor más fecundo, 1200 patentes:
"Mi máximo respeto y mi máxima admiración a todos los ingenieros, especialmente al mayor de todos ellos: Dios”




jueves, 15 de septiembre de 2011

Pequeños cambios








Inspirado por el blog de  Angelo me he animado a cambiar un poco la estética del mío. Son pocos los cambios, están todavía en fase provisional. Cualquier sugerencia será bienvenida. ¡Espero que os gusten!


En otro orden de cosas, mi sobrina sigue bien gracias a Dios. Estamos esperando que la llamen de Madrid para iniciar el tratamiento. Cuando tenga más noticias ya os iré informando.

Por último, deciros que hoy mismo me he matriculado del nuevo curso. Quedamos varios compañeros para hacerlo juntos, vernos, charlar y dar una vuelta.



Os digo las asignaturas que tendré este curso:

  • Cristología
  • Profetas y Sapienciales
  • Sacramentos de iniciación
  • Moral de la sociedad
  • Sinópticos y Hechos de los Apóstoles
  • Doctrina Social de la Iglesia
  • Matrimonio,Orden,Penitencia,Unción
  • Teología del Laicado
  • Síntesis Teológica y examen final de Grado

 En fin, ya os iré contando qué tal me va. Como siempre, recurro a vuestras oraciones.

martes, 13 de septiembre de 2011

Ausencia


Perdonad mi ausencia estos días pero es que estoy liadísimo.

A mi sobrina le van a dar tomoterapia en Madrid, de modo que todos estos días estamos tramitando papeles, poniendo cosas en orden, hablando con la Asociación Española contra el Cáncer, con médicos, asistentes sociales y demás instituciones para ponerlo todo en orden.

Ahora estamos a la espera de que el hospital de Madrid donde la van a tratar la citen para iniciar el tratamiento. En ese momento mi hermana, mi cuñado y mi sobrina tendrán que dejar Málaga y trasladarse a vivir a Madrid durante dos meses aproximadamente.

También coincide que en estos días tengo que hacer mi matrícula para el nuevo curso de Teología. Total, que estoy "más liado que la pata de un romano".

En fin, quería daros a todos las gracias por vuestras buenas palabras, por los ánimos y por las oraciones. Aunque no me detenga a escribiros os suelo leer a menudo, para no perder vuestros escritos. Cuando esté un poco más desahogado retomare el ritmo bloguero normal.

Gracias.

sábado, 27 de agosto de 2011

Dios y el sufrimiento


Ante todo, muchísimas gracias por vuestro apoyo y vuestras oraciones. Queridos amigos, sois una bendición del Señor. Que Él recompense vuestra preocupación, vuestras oraciones y las palabras de ánimo que me habéis hecho llegar por mi blog y por mi correo electrónico.

Ya hice un día una reflexión sobre Dios y el sufrimiento, precisamente por el caso de mi sobrina, pero hoy me apetece reflexionar nuevamente sobre este mismo tema.

Dios ni quiere ni manda el sufrimiento. Éste es inevitable en una realidad contingente, finita, limitada. Por el contrario, Dios mismo se encarnó, se hizo uno de nosotros, experimentó en su carne lo que significa ser criatura, lo que significa recorrer esta hermosa pero terrible travesía que es la vida. El rió, lloró, comió,bebió, disfrutó de un amanecer, de una noche estrellada, se entristeció de la muerte de Lázaro, se compadecía, se cansaba, se enfadaba, soñaba... y también experimentó la soledad, la traición, la angustia más desoladora, la noche más oscura hasta el punto de sudar sangre.

Experimentó lo que significa el sufrimiento en toda su profundidad. Los insultos, los golpes, la sinrazón, el odio, la tortura, la muerte. Como dice el teólogo Martín Gelabert, " esta sería la última consecuencia de la Encarnación de Cristo, de su realísima humanidad, una humanidad como la nuestra, limitada y finita como la nuestra. La solidaridad de Cristo con nuestra humanidad no tuvo nada de ideal y sí mucho de real."

Este es el auténtico sentido salvífico de la cruz de Cristo. No es que Dios sea un sádico que necesita la sangre de su Hijo para saldar una deuda, sino que Él mismo atravesó las realidades que le son contrarias, el mal ,el pecado, la muerte y las venció. Nos amó hasta el extremo, su amor fue mucho mayor que el pecado, fue lo único capaz de destruir el poder de la limitación y del mal sobre el hombre.

Con su Resurrección se nos garantiza que todo hombre esta llamado, por pura gracia, a participar de la vida de Dios, de su gloria, exento de toda limitación, de todo mal. Este es el sentido por el que merece la pena crear un mundo que, necesariamente, ha de ser limitado. El sentido se lo da el amor de Dios, el cual redime al hombre de la limitación y lo constituye hijo en el Hijo. 


En este sentido, es muy interesante lo que nos dice el teólogo T. Queiruga , “en la totalidad de lo real, el mal tiene desde siempre perdida la batalla”[1]. El hecho de ser seres contingentes implica finitud. La vida misma, la actividad de la materia, supone el desgaste de los organismos vivientes y finalmente la muerte. Todo ello forma parte del fino equilibrio del conjunto de lo real. Lo que nos dice la fe es que tras esos “dolores de parto”[2] Dios nos dará a luz a la vida sin término, y es que con la Resurrección de Cristo la materia misma, fruto de la evolución cósmica, se encuentra glorificada en el seno de la Trinidad. 
Nosotros esperamos pasar por donde pasó Él, esperamos morir y resucitar con Jesús. Nuestra resurrección es la que libra al universo entero de la futilidad, de la destrucción a la que está abocado según los físicos, de la servidumbre al mal de la que nos habla Pablo, puesto que en el plan de Dios el hombre en su totalidad, materia y espíritu, está llamado a participar de su misma Vida divina y salud, ya que somos herederos de Dios y coherederos de Cristo, sufrimos con Él y esperamos ser glorificados con Él[3]
Conforme a lo que he ido exponiendo, podemos entender el sentido de Romanos 8,18 “estimo que los sufrimientos del tiempo presente no son comparables con la gloria que se ha de manifestar en nosotros”.
De este modo vemos que las realidades del sufrimiento, el mal y la muerte son iluminadas, son vencidas y, por tanto, el dinamismo de la esperanza está garantizado aún en las terribles noches oscuras de la vida. Fuera del Evangelio de Cristo estas mismas realidades se presentan como muros infranqueables, como terribles monstruos que amenazan al ser humano.
 
En efecto, Dios ,que hasta conoce cuántos son los cabellos de nuestra cabeza[4] nos acompaña siempre, no es una deidad impasible y distante contra el que el hombre, con toda razón, puede alzarse en rebeldía ante las realidades del sufrimiento y la muerte ya que éste no las conoce sino que, por el contrario, nuestro Dios ha pasado por la realidad de sus criaturas, nos acompaña. Como dice muy acertadamente Paul Clodel: “Dios, en Cristo, no vino a explicar el sufrimiento sino que vino a llenarlo de su presencia.
Recordemos también lo que nos dice Mt 25 sobre el Juicio. En todos nuestros hermanos, especialmente en los que sufren a causa de la enfermedad, la limitación, la marginación, el hambre... en ellos se encuentra realmente Cristo, actualizando su pasión, su solidaridad con todo el género humano, "En verdad os digo que cuanto hicisteis a uno de estos hermanos míos más pequeños, a mí me lo hicisteis.” (Mt 25, 31 ss)


Termino de nuevo con unas palabras de Martín Gelabert a propósito del artículo del Credo "descendió a los infiernos":
"Cristo atraviesa las fuerzas del destino. Descender a los infiernos para vencerlos es mostrar que ningún destino pesa sobre el hombre hasta el punto de que Dios no pueda forzarlo. La esperanza cristiana es lo opuesto a la sumisión al destino, y su fuente es el acto por el que Cristo ha afrontado y ha vencido al destino de la muerte. Incluso en esos lugares impenetrables, Jesús nos precede abriendo camino y ofreciendo futuro a todos aquellos que aparentemente no tienen futuro." 
[1] T. Queiruga, Creo p.142
[2] Rom. 8, 22
[3] Rom 8, 17
[4] Mat 10,30

miércoles, 24 de agosto de 2011

Petición

Mis queridos amigos, estaré unos días sin escribir en el blog, no me encuentro con ánimos.

Nos han comunicado que a mi sobrina de 27 meses, de la que ya os hablé anteriormente, se le ha reproducido el tumor. Es un nódulo pequeñito, pero necesitará radioterapia. Ha sido un mazazo enorme justo ahora que estaba marchando todo tan bien y la niña estaba maravillosamente.

El dolor que siento no se puede expresar con palabras. Con todo, mantengo la esperanza y me pongo en las manos del Señor.

Os ruego encarecidamente que la encomendéis en vuestras oraciones. Os lo pido muy humildemente.