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sábado, 18 de febrero de 2012

El sentido de la virginidad de María

Traigo para hoy sábado, día que la Iglesia dedica a María, una reflexión acerca de su virginidad que hace el teólogo dominico Fr. Juan José de León Lastra.

Creo que es interesante que reflexionemos, siquiera brevemente, sobre el sentido de este dogma para que evitemos quedarnos en la superficie o, lo que es peor, lo concibamos como un desprecio a la dimensión sexual.

La virginidad de María va mucho más allá del puro ámbito sexual. Tiene una significación más rica.



"Ser Virgen María es ante todo un modo de decir que el fruto de su vientre es algo que viene realmente de Dios, no alguien que es concebido por la simple acción de las fuerzas humanas; el nacimiento virginal de Jesús hace referencia directa al mismo Jesús, no a su madre.

La virginidad en María, que se extiende antes y después del nacimiento de su hijo, manifiesta, no simplemente una carencia de relación sexual, o una virginidad ritual del tipo de las vestales, sino un modo de ser. Un modo de ser que hace alusión directa a su autonomía, a su relación inmediata con Dios, sin necesidad de definirse por su relación al varón ni siquiera para ser madre; es el símbolo de una mujer que en sí misma adquiere toda la dimensión de su ser: sólo mira inmediatamente a Dios que, por otra parte, es carne de su carne; y a través de Él a todos los hombres y mujeres.

De Él recibe únicamente la vida que hay en su seno y a Él da cuenta de ella. Es esa virginidad la que le da libertad de espíritu, intrepidez, fuerza, que le permite abordar las situaciones por las que ha de pasar. En concreto es la virginidad la que manifiesta que es exclusivamente suya la decisión de cooperar libre y responsablemente a la aparición de la Gracia de Dios entre nosotros, su hijo y Señor, Jesús."

martes, 12 de octubre de 2010

Nuestra Señora del Pilar


¡Oh Virgen del Pilar, Reina y Madre!

España y todas las naciones hispanas reconocen con gratitud tu protección constante y esperan seguir contando con ella.

Obténnos de tu Hijo fortaleza en la fe, seguridad en la esperanza y constancia en el amor.

Queremos que en todos los instantes de nuestra vida sintamos que tu eres nuestra Madre.

Por Jesucristo nuestro Señor. Amén.


¡Madre del Pilar, te ruego que bendigas a todos los lectores y amigos de este blog!

miércoles, 25 de agosto de 2010

Una historia milagrosa

Alexis Carrel


Me dispongo a contaros una historia tan real como sorprendente pero, considero oportuno, aclarar antes una cuestión que es fundamental en la misma; ¿Qué es un milagro?

-En primer lugar diremos que el gran milagro de Dios es Jesucristo, la Palabra, el Hijo que se ha hecho humano como nosotros y por nosotros. Él es el inicio de la nueva creación y la plenitud de todo cuanto existe. Dejando esto claro podemos seguir a René Latourelle y afirmar que el milagro "representa entonces una anticipación al orden escatológico, cuando haya un cielo nuevo y un mundo nuevo: Es el futuro que invade el presente y le da su sentido, puesto que se manifiesta ya la dynamis transformadora de Dios actuando en nuestro mundo".

-En efecto, el milagro es pues muestra de la misericordia y del amor que Dios nos tiene, es una prenda de esperanza que nos trasmite el siguiente mensaje "estoy con vosotros, el mal será vencido en el futuro que os tengo preparado"; en definitiva los milagros son cauces de una llamada de Dios y de su presencia, es por ello que al milagro físico suele sucederle el milagro moral, la conversión.

Comencemos con la historia:



El 28 de mayo de 1902, Marie Bailly, enferma de peritonitis tuberculosa, moribunda, era una peregrina más al santuario de la Virgen de Lourdes. Con ella viajaba el joven médico Alexis Carrel, que estudió la enfermedad de la mujer y llegó a afirmar con cierta ironía “si esta mujer se cura en Lourdes yo me meto a monje”.

Llegados por fin a destino, se introdujo la mujer en el agua con ayuda de unas enfermeras y quedó instantáneamente curada. A partir de aquí se inició un proceso habitual y perfectamente establecido, que inicia el Bureau Medical de Lourdes, creado en 1884 como organismo científico integrado por especialistas creyentes, agnósticos y ateos, y que estudia si una curación va técnicamente o no en contra de las leyes de la medicina. En 1947 su capacidad de estudio se reforzó con la aparición de la Comission Médicale Internationale.

Establecida la realidad de la enfermedad, la curación, la imposibilidad de dar una explicación natural y la ausencia de recaída, una comisión canónica designada al efecto por la Iglesia dictamina si el hecho debe ser considerado o no milagro, entre otras cosas porque haya ocurrido en relación a circunstancias religiosas tales como la oración ferviente. Para los procesos de canonización, el comité médico se llama Consulta Médica y su modus operandi es bastante similar.

Nada más (ni nada menos) habría ocurrido aquel 28 de mayo si no hubiese estado cerca del acontecimiento admirable el joven médico francés, Alexis Carrel, que quedó profundamente impresionado.

Carrel había estudiado en los jesuitas de Lyon, pero ya en 1902 era más que escéptico frente a temas religiosos. Acompañó la peregrinación a Lourdes de Marie, como médico de oficio, habiendo declarado poco antes que "el milagro es un absurdo, es cierto; pero si en condiciones bien concretas se llega a comprobar con certeza, es preciso admitirlo".

En un libro que escribiría años más tarde, titulado "Mi viaje a Lourdes", narró la experiencia y cómo por ella se convirtió al catolicismo: el milagro físico dio como fruto el milagro moral de su conversión.

Poco tiempo después, emigró a los Estados Unidos, donde trabajó primero en el Laboratorio de Fisiología de la Universidad de Chicago, y desde 1906 en el prestigioso Instituto Rockefeller de Investigación Médica, actualmente en funcionamiento.

Alexis Carrel fue el primero en coser con éxito vasos sanguíneos –desarrollando una técnica que impedía la coagulación de la sangre– y en llevar a cabo transfusiones de sangre. Desarrolló las primeras técnicas de cultivo de tejidos y órganos separados del cuerpo, que le permitieron comenzar a trabajar en el transplante de órganos, siendo pionero en este campo hoy tan conocido. Por estos exitosos estudios le fue concedido el Premio Nobel en Fisiología o Medicina en 1912 ¡a un agnóstico convertido al catolicismo que creía en los milagros de Lourdes! Su fecunda actividad científica no terminó aquí, si no que continuó intensamente en años posteriores.

Durante la Primera Guerra Mundial descubrió una sustancia que evitaba la infección de las heridas de los combatientes: la solución Carrel-Dankin. Más tarde y en colaboración con el primer aviador que cruzaría el Atlántico, Charles A. Lindbergh, fabricó un corazón artificial para mantener vivos fuera del donante los órganos a transplantar.

Para finalizar os dejo lo que escribió en su diario la misma noche de la curación:

"Virgen Santa, socorro de los desgraciados que te imploran humildemente, sálvame. Creo que Tú has querido responder a mi duda con un gran milagro. No lo comprendo, y dudo todavía. Pero mi gran deseo y el objeto supremo de todas mis aspiraciones es ahora creer, creer apasionadamente y ciegamente, sin discutir ni criticar nunca más. Tu nombre es más bello que el sol de la mañana. Acoge al inquieto pecador que, con el corazón turbado y la frente surcada por las arrugas, se agita corriendo tras las quimeras. Bajo los profundos y duros consejos de mi orgullo intelectual yace, desgraciadamente ahogado todavía, un sueño, el más seductor de todos los sueños: el de creer en Ti y el de amarte como aman los monjes de alma pura".

martes, 17 de agosto de 2010

¿Sabías que...

la oración mariana más antigua es la "Sub tuum praesidium"?







EN UN PAPIRO EGIPCIO

Edgar Lobel, experto en papirología de la Universidad de Oxford, dedicó su vida al estudio de los papiros encontrados en Egipto. Como es conocido, el clima extremadamente seco de la mayor parte de Egipto ha hecho que se conserven multitud de fragmentos de papiros antiquísimos, con textos de hace milenios, en griego y en copto. Muchos de estos textos se habían perdido. En otros casos, los papiros sirven para confirmar la antigüedad de textos que sí que se habían conservado a través de sucesivas copias o traducciones.

Uno de estos papiros, descubierto en las proximidades de la antigua ciudad egipcia de Oxirrinco, contenía una oración a la Virgen. Y no cualquier oración, sino una plegaria que continuamos rezando hoy en día, la oración Sub tuum praesidium. La versión latina es:

Sub tuum praesidium
confugimus,
Sancta Dei Genitrix.
Nostras deprecationes ne despicias
in necessitatibus nostris,
sed a periculis cunctis
libera nos semper,
Virgo gloriosa et benedicta.

La versión castellana, es muy conocida:

Bajo tu amparo nos acogemos,
santa Madre de Dios;
no deseches las súplicas
que te dirigimos en nuestras necesidades,
antes bien, líbranos de todo peligro,
¡oh siempre Virgen, gloriosa y bendita!

Y la versión en griego clásico, que es precisamente la que se encontró en el papiro. Basta fijarse con detenimiento en la foto del papiro para reconocer las palabras griegas originales:

Ὑπὸ τὴν σὴν εὐσπλαγχνίαν,
καταφεύγομεν, Θεοτόκε.
Τὰς ἡμῶν ἱκεσίας,
μὴ παρίδῃς ἐν περιστάσει,
ἀλλ᾽ ἐκ κινδύνων λύτρωσαι ἡμᾶς,
μόνη Ἁγνή, μόνη εὐλογημένη.

Cabe destacar la presencia del término Theotokos (en este caso, Theotoke, en vocativo), es decir, “Madre de Dios”. Dos siglos después, en el Concilio de Éfeso, se reconoció de forma solemne que este título era adecuado para la Virgen María, contra el parecer de Nestorio. Es decir, en Éfeso, la Tradición de la Iglesia fue defendida contra los que preferían sus propios razonamientos a la enseñanza apostólica.

Resulta impresionante rezar esta oración, sabiendo que los cristianos la rezaban ya, por lo menos, en el año 250 d.C., que es la fecha en la que Edgar Lobel dató el papiro en el que se encontraba. Nosotros no la hemos recibido de los arqueólogos, sino de la Tradición de la Iglesia, a través del latín en el caso de la Iglesia Latina o del griego y el eslavónico antiguo en Oriente.

Resulta agradable, sin embargo, que la arqueología nos muestre una vez más que la Tradición no es algo accesorio, sino que verdaderamente nos transmite la herencia que los primeros cristianos recibieron de Cristo y de los Apóstoles.

lunes, 28 de junio de 2010

Let it be

Hoy os pongo esta canción de los Beatles que seguro conocéis de sobra, pero es que hoy me apetece hacerle un pequeño homenaje a nuestra Santísima Madre y, por extensión, a mi madre Carmen.

"Cuando me encuentro en problemas la madre María viene hacia mí" (extracto de la canción)

Disfrutémosla todos juntos.




jueves, 13 de mayo de 2010

13 de Mayo

¡Madre y Señora de Fátima ruega por nosotros!


lunes, 3 de mayo de 2010

Mes de mayo, mes de María


Este mes la Iglesia lo consagra a María, nuestra entrañable madre, ¡y es por eso que la naturaleza se pone sus mejores galas!

A continuación os dejo una serie de citas bíblicas que nos servirán de ayuda para meditar, a lo largo de este mes, sobre la figura de María.

María, Hija predilecta del Padre

  • Es hija por el Don recibido: Lc 1, 28.

  • Es hija por su paradigmática respuesta al Don: Lc 1, 34.

  • Es hija porque es perfecta discípula, escucha, acoge, y pone por obra: Lc 2, 19; Lc 2, 52; Lc 11, 27-28; Mt 7, 21; Mc 3, 35; Dt 6, 24; Jos 1, 8; Prov 3, 1; Prov 4, 1-7.20-22, 16. Es hija porque es perfecta Sierva del Plan divino: Lc 1, 38.

  • Su respuesta de plena disponibilidad es como la del Hijo: Heb 10, 5-7.

  • Sirve al Plan de Dios en un doble servicio a los hermanos humanos, mediante el anuncio: Lc 1, 39-55, y mediante el servicio concreto: Lc 1, 56; Jn 2, 3-5.

  • La hija predilecta, modelo para la mujer: Lc 1, 42.

El Señor Jesús; Hijo de María

  • Por María nos vino el Señor Jesús: Jn 1, 14.

  • Testamento del Señor Jesús en la Cruz: Jn 19, 25-27.

  • María: Jn 2, 5; Gál 4, 19; Is 66, 13.

Recorriendo el Camino de la Madre

  • A qué estamos llamados: Gál 2, 20.

  • Misión de María: Jn 19, 26; Hch 1, 14; Jn 2, 5.

  • María modelo de entrega: Lc 1, 46-48.

  • María modelo de servicio: Lc 1, 39.

  • María modelo de humildad: Lc 1, 46-48.

  • María modelo de acogida: Lc 11, 28.

María y la Vida Cristiana

  • María Madre de Jesús y nuestra: Gén 3, 5; Is 7, 14; Jn 19, 26-27; Gál 4, 4.

  • María nos muestra a Jesús: Mt 2, 11; Lc 2, 16.

  • Función dinámica de María: Jn 2, 1-5; Hch 1,14.

  • Modelo de vida cristiana: Mt 12, 46-50; Lc 1, 26-38; Lc 1, 39-45; Lc 2, 19.51; Lc 11, 27-28.

La Piedad Filial

  • Maria es verdaderamente Madre nuestra: Jn 19, 26-27.

  • Nos conduce al Señor Jesús: Jn 2, 5.

  • Nos acompaña en nuestra vida cristiana: Hch 1, 14.

  • La piedad filial nos introduce en la dinámica del anuncio evangelizador y del servicio solidario: Lc 1, 39-45.

María, Mujer del Silencio

  • María medita la palabra: Lc 2, 19.51.

  • María acoge y comunica la Palabra: Lc 1, 39-45; Lc 1, 46-55; Lc 8, 19-21; Lc 11, 27-28.

  • Silencio en la alegría: Lc 2, 15-20.

  • Silencio en el dolor: Lc 2, 35; Lc 2, 51; Jn 19, 25-27.

María, en el Plan de Dios

  • La mujer: su lugar en el designio de reconciliación: Gén 3, 15.

  • María, anunciada por los profetas: Is 7, 14; Mi 5, 2-3; Mt 1, 22-23.

  • María, Madre de Dios: Lc 1, 26-38; Gál 4,4-7.

  • El Señor Jesús explicita la matemidad espiritual de María: Jn 19, 25-27.

  • María en la Iglesia: Hech 1, 14.

  • La mujer vestida de sol: figura de la Iglesia y de María: Ap 12, 1 ss.