miércoles, 21 de septiembre de 2011

Mil pedazos



Últimamente me siento roto en mil pedazos. Cada pedazo tira de mí en dirección contraria, de tal modo que me cuesta ser señor de mí mismo.

Estoy disperso, me cuesta concentrarme, me cuesta rezar, tengo mil preocupaciones, se me amontonan los pensamientos, a veces sin orden ni concierto. Todas mis miserias se me muestran como sombras alargadísimas.

En estos días se suceden diversos acontecimientos, algunos alegres, otros mucho menos. Tanto bandazo me tiene un poco mareado. Al menos ya tenemos algo de luz con el tema de mi sobrina. Por fin se van este lunes a Madrid para iniciar el tratamiento.

No sabéis cuánto nos ha mareado la administración para intentar no mandarla a Madrid. El motivo es sencillo. Es lo que más le conviene a la niña para su salvación, pero es lo más caro. Han estado dilatando el proceso, pasando la pelota de un tejado a otro... y en estas mi sobrina ha tenido que ser encamada con corticoides. Se ve que este hecho les ha puesto las pilas y por fin han dado luz verde.

En fin, hoy estoy alegre. Acaban de llamar para darnos esta noticia y quería compartirla con todos vosotros.





sábado, 17 de septiembre de 2011

Científicos y Dios I




Johannes Kepler 1571-1630, uno de los mayores astrónomos:
“Dios es grande, grande es su poder, infinita su sabiduría. Alábenle, cielos y tierra, sol luna y estrellas con su propio lenguaje. ¡Mi Señor y mi Creador! La magnificencia de tus obras quisiera yo anunciarla a los hombres en la medida en que mi limitada inteligencia puede comprenderla “






Copérnico (1473- 1543), fundador de la cosmovisión moderna:
“Quién que vive en intimo contacto con el orden más consumado y la sabiduría divina, no se sentirá estimulado a las aspiraciones más sublimes? ¿Quién no adorará al Arquitecto de todas estas cosas?






Newton (1643- 1727) fundador de la física teórica clásica:
“Lo que sabemos es una gota, lo que ignoramos un inmenso océano. La admirable disposición y armonía del universo, no ha podido sino salir del plan de un Ser omnisciente y omnipotente”







Linneo (1707- 1778) fundador de la botánica sistemática:
“He visto pasar de cerca al Dios eterno, infinito, omnisciente y omnipotente y me he postrado de hinojos en adoración”







Volta (1745- 1827), descubrió las nociones básicas de la electricidad:
“Yo confieso la fe santa, apostólica, católica y romana. Doy gracias a Dios que me ha concedido esta fe, en la que tengo el firme propósito de vivir y de morir” 






Ampere (1775- 1836), descubrió la ley fundamental de la corriente eléctrica: 
“!Cuan grande es Dios, y nuestra ciencia una nonada!”





Cauchy (1789- 1857) insigne matemático:
“Soy cristiano, o sea, creo en la divinidad de Cristo, como todos los grandes astrónomos, todos los grandes matemáticos del pasado”





Gauss (1777- 1855), uno de los más grandes matemáticos y científicos alemanes:
“Cuando suene nuestra última hora, será grande e inefable nuestro gozo al ver a quien en todo nuestro quehacer solo hemos podido vislumbrar”




Liebig (1803- 1873), célebre químico:
“La grandeza e infinita sabiduría del Creador la reconocerá realmente sólo el que se esfuerce por extraer sus ideas del gran libro que llamamos la naturaleza”





Robert Mayer (1814- 1878), científico naturalista (Ley de la Conservación de la Energía)
“Acabo mi vida con una convicción que brota de lo más hondo de mi corazón: la verdadera ciencia y la verdadera filosofía no pueden ser otra cosa que una propedéutica de la religión cristiana”





Secchi (1803- 1895), célebre astrónomo:
“De contemplar el cielo a Dios hay un trecho corto”





Darwin (1809- 1882), Teoría de la evolución:
“Jamás he negado la existencia de Dios. Pienso que la teoría de la evolución es totalmente compatible con la fe en Dios. El argumento máximo de la existencia de Dios me parece la imposibilidad de demostrar y comprender que el universo inmenso, sublime sobre toda medida, y el hombre hayan sido frutos del azar”




Edison (1847- 1931) , el inventor más fecundo, 1200 patentes:
"Mi máximo respeto y mi máxima admiración a todos los ingenieros, especialmente al mayor de todos ellos: Dios”




jueves, 15 de septiembre de 2011

Pequeños cambios








Inspirado por el blog de  Angelo me he animado a cambiar un poco la estética del mío. Son pocos los cambios, están todavía en fase provisional. Cualquier sugerencia será bienvenida. ¡Espero que os gusten!


En otro orden de cosas, mi sobrina sigue bien gracias a Dios. Estamos esperando que la llamen de Madrid para iniciar el tratamiento. Cuando tenga más noticias ya os iré informando.

Por último, deciros que hoy mismo me he matriculado del nuevo curso. Quedamos varios compañeros para hacerlo juntos, vernos, charlar y dar una vuelta.



Os digo las asignaturas que tendré este curso:

  • Cristología
  • Profetas y Sapienciales
  • Sacramentos de iniciación
  • Moral de la sociedad
  • Sinópticos y Hechos de los Apóstoles
  • Doctrina Social de la Iglesia
  • Matrimonio,Orden,Penitencia,Unción
  • Teología del Laicado
  • Síntesis Teológica y examen final de Grado

 En fin, ya os iré contando qué tal me va. Como siempre, recurro a vuestras oraciones.

martes, 13 de septiembre de 2011

Ausencia


Perdonad mi ausencia estos días pero es que estoy liadísimo.

A mi sobrina le van a dar tomoterapia en Madrid, de modo que todos estos días estamos tramitando papeles, poniendo cosas en orden, hablando con la Asociación Española contra el Cáncer, con médicos, asistentes sociales y demás instituciones para ponerlo todo en orden.

Ahora estamos a la espera de que el hospital de Madrid donde la van a tratar la citen para iniciar el tratamiento. En ese momento mi hermana, mi cuñado y mi sobrina tendrán que dejar Málaga y trasladarse a vivir a Madrid durante dos meses aproximadamente.

También coincide que en estos días tengo que hacer mi matrícula para el nuevo curso de Teología. Total, que estoy "más liado que la pata de un romano".

En fin, quería daros a todos las gracias por vuestras buenas palabras, por los ánimos y por las oraciones. Aunque no me detenga a escribiros os suelo leer a menudo, para no perder vuestros escritos. Cuando esté un poco más desahogado retomare el ritmo bloguero normal.

Gracias.

sábado, 27 de agosto de 2011

Dios y el sufrimiento


Ante todo, muchísimas gracias por vuestro apoyo y vuestras oraciones. Queridos amigos, sois una bendición del Señor. Que Él recompense vuestra preocupación, vuestras oraciones y las palabras de ánimo que me habéis hecho llegar por mi blog y por mi correo electrónico.

Ya hice un día una reflexión sobre Dios y el sufrimiento, precisamente por el caso de mi sobrina, pero hoy me apetece reflexionar nuevamente sobre este mismo tema.

Dios ni quiere ni manda el sufrimiento. Éste es inevitable en una realidad contingente, finita, limitada. Por el contrario, Dios mismo se encarnó, se hizo uno de nosotros, experimentó en su carne lo que significa ser criatura, lo que significa recorrer esta hermosa pero terrible travesía que es la vida. El rió, lloró, comió,bebió, disfrutó de un amanecer, de una noche estrellada, se entristeció de la muerte de Lázaro, se compadecía, se cansaba, se enfadaba, soñaba... y también experimentó la soledad, la traición, la angustia más desoladora, la noche más oscura hasta el punto de sudar sangre.

Experimentó lo que significa el sufrimiento en toda su profundidad. Los insultos, los golpes, la sinrazón, el odio, la tortura, la muerte. Como dice el teólogo Martín Gelabert, " esta sería la última consecuencia de la Encarnación de Cristo, de su realísima humanidad, una humanidad como la nuestra, limitada y finita como la nuestra. La solidaridad de Cristo con nuestra humanidad no tuvo nada de ideal y sí mucho de real."

Este es el auténtico sentido salvífico de la cruz de Cristo. No es que Dios sea un sádico que necesita la sangre de su Hijo para saldar una deuda, sino que Él mismo atravesó las realidades que le son contrarias, el mal ,el pecado, la muerte y las venció. Nos amó hasta el extremo, su amor fue mucho mayor que el pecado, fue lo único capaz de destruir el poder de la limitación y del mal sobre el hombre.

Con su Resurrección se nos garantiza que todo hombre esta llamado, por pura gracia, a participar de la vida de Dios, de su gloria, exento de toda limitación, de todo mal. Este es el sentido por el que merece la pena crear un mundo que, necesariamente, ha de ser limitado. El sentido se lo da el amor de Dios, el cual redime al hombre de la limitación y lo constituye hijo en el Hijo. 


En este sentido, es muy interesante lo que nos dice el teólogo T. Queiruga , “en la totalidad de lo real, el mal tiene desde siempre perdida la batalla”[1]. El hecho de ser seres contingentes implica finitud. La vida misma, la actividad de la materia, supone el desgaste de los organismos vivientes y finalmente la muerte. Todo ello forma parte del fino equilibrio del conjunto de lo real. Lo que nos dice la fe es que tras esos “dolores de parto”[2] Dios nos dará a luz a la vida sin término, y es que con la Resurrección de Cristo la materia misma, fruto de la evolución cósmica, se encuentra glorificada en el seno de la Trinidad. 
Nosotros esperamos pasar por donde pasó Él, esperamos morir y resucitar con Jesús. Nuestra resurrección es la que libra al universo entero de la futilidad, de la destrucción a la que está abocado según los físicos, de la servidumbre al mal de la que nos habla Pablo, puesto que en el plan de Dios el hombre en su totalidad, materia y espíritu, está llamado a participar de su misma Vida divina y salud, ya que somos herederos de Dios y coherederos de Cristo, sufrimos con Él y esperamos ser glorificados con Él[3]. 
Conforme a lo que he ido exponiendo, podemos entender el sentido de Romanos 8,18 “estimo que los sufrimientos del tiempo presente no son comparables con la gloria que se ha de manifestar en nosotros”.
De este modo vemos que las realidades del sufrimiento, el mal y la muerte son iluminadas, son vencidas y, por tanto, el dinamismo de la esperanza está garantizado aún en las terribles noches oscuras de la vida. Fuera del Evangelio de Cristo estas mismas realidades se presentan como muros infranqueables, como terribles monstruos que amenazan al ser humano.
 
En efecto, Dios ,que hasta conoce cuántos son los cabellos de nuestra cabeza[4] nos acompaña siempre, no es una deidad impasible y distante contra el que el hombre, con toda razón, puede alzarse en rebeldía ante las realidades del sufrimiento y la muerte ya que éste no las conoce sino que, por el contrario, nuestro Dios ha pasado por la realidad de sus criaturas, nos acompaña. Como dice muy acertadamente Paul Clodel: “Dios, en Cristo, no vino a explicar el sufrimiento sino que vino a llenarlo de su presencia”.
Recordemos también lo que nos dice Mt 25 sobre el Juicio. En todos nuestros hermanos, especialmente en los que sufren a causa de la enfermedad, la limitación, la marginación, el hambre... en ellos se encuentra realmente Cristo, actualizando su pasión, su solidaridad con todo el género humano, "En verdad os digo que cuanto hicisteis a uno de estos hermanos míos más pequeños, a mí me lo hicisteis.” (Mt 25, 31 ss)


Termino de nuevo con unas palabras de Martín Gelabert a propósito del artículo del Credo "descendió a los infiernos":
"Cristo atraviesa las fuerzas del destino. Descender a los infiernos para vencerlos es mostrar que ningún destino pesa sobre el hombre hasta el punto de que Dios no pueda forzarlo. La esperanza cristiana es lo opuesto a la sumisión al destino, y su fuente es el acto por el que Cristo ha afrontado y ha vencido al destino de la muerte. Incluso en esos lugares impenetrables, Jesús nos precede abriendo camino y ofreciendo futuro a todos aquellos que aparentemente no tienen futuro." 
[1] T. Queiruga, Creo p.142
[2] Rom. 8, 22
[3] Rom 8, 17
[4] Mat 10,30

miércoles, 24 de agosto de 2011

Petición

Mis queridos amigos, estaré unos días sin escribir en el blog, no me encuentro con ánimos.

Nos han comunicado que a mi sobrina de 27 meses, de la que ya os hablé anteriormente, se le ha reproducido el tumor. Es un nódulo pequeñito, pero necesitará radioterapia. Ha sido un mazazo enorme justo ahora que estaba marchando todo tan bien y la niña estaba maravillosamente.

El dolor que siento no se puede expresar con palabras. Con todo, mantengo la esperanza y me pongo en las manos del Señor.

Os ruego encarecidamente que la encomendéis en vuestras oraciones. Os lo pido muy humildemente.

lunes, 22 de agosto de 2011

Lo que más me ha impresionado de la JMJ


Sin duda, la actitud de los jóvenes peregrinos. Verdaderamente me impresionó ver como una marea de jóvenes igual que cantaban o gritaban guardaban un silencio respetuoso cuando correspondía.

Digo esto porque muchos católicos critican el excesivo tono festivo, o que si los jóvenes no entienden la solemnidad, que todo se queda en fuegos de artificio... pero están equivocados. Todos hemos podido ver como en el Vía Crucis guardaban silencio. Todos hemos podido ver como en Cuatro Vientos ante el Señor Sacramentado no sólo guardaron un silencio impresionante (casi 2 millones de personas en silencio, prácticamente sólo se escuchaba el viento) sino que, además, muchos se arrodillaban, se emocionaban, lloraban, se recogían en oración.

Es digno de tener en cuenta cómo han resistido a condiciones tan extremas. Al cansancio, la sed, el hambre, un sol abrasador, largas horas de espera, dormir poco y mal, tormentas...

¡Demos gracias a Dios por esta juventud tan sana! Pidamos que esta JMJ de mucho fruto en la Iglesia del Señor.







No me digáis que no impresiona...

¡Alabado sea Jesús Sacramentado!